miércoles, 11 de junio de 2008

Lenguaje Psicológico Humano 3

La vida y la gente

Hay muchas personas que entran y salen de tu vida cada día, cada minuto, cada instante. Generalmente no las sientes venir, sencillamente las conoces de alguna manera y sin que te des cuenta ya son muy importantes, se convierten en seres queridos y estimados, por quienes harías muchas cosas, como también estan las que no significan mucho para tí, simplemente las saludas por educación y a lo mucho intercambian algunas palabras y ni te acuerdas si no los vuelves a ver.


Esta la familia, que generalmente deberían ser tus primeros amigos, pero yo no voy a hablar de eso.

Estan los conocidos, a los que saludas si te los cruzas, intercambian un par de chistes y nada más.

Luego vienen los amigos, quienes se dividen en tres grupos:


Amigos neutrales son con los que conversan, sales, pasas un buen rato, pero no existe esa confianza única que sientes con los amigos de verdad. Son los que más abundan y ojo, que no sean los de mayor confianza no quiere decir que no sean buenos amigos, puede que a ellos los consideres tus mejores amigos, pero en el momento de que realmente los necesites te darás cuenta quienes te ayudarán y quienes se la jugarán por ti y quienes no.


Estan los de toda la vida, casi siempre son quienes conoces desde niño y generalmente son los que verás toda tu vida y quienes no te decepcionarán nunca, así no los veas ni hables con ellos durante años, el día que los necesites estarán ahí y se acordarán de tí.

Y el último grupo son los que comenzaron como amigos, generalmente son del sexo opuesto, pero se intentó que se vuelvan algo más... Sí, adivinaron. Los que pretenden ser enamorados.


Dependiendo de la madurez de las personas y de lo que realmente sienten, es el tipo de relación que habrá y como terminará todo al final, "lo que mal comienza, mal termina" es una frase que al menos a mi me parece muy cierta (por experiencia propia). Si las personas corren el riesgo de iniciar algo, tomense el lado positivo, es una etapa de la vida que les servirá de conocimiento para la siguiente, y si realmente se aprecian el uno al otro quedarán como amigos, aunque claro que en el 99% de las veces no suele ser lo mismo que antes.

El problema viene cuando uno de los dos no quiere absolutamente nada con el otro, y sencillamente se las vacila indirectamente tratándo de hacerlos entender que sí hay posibilidad de que pase algo, esas miradas y actos que te emiten un "sigue un poquito más y vas a ver cómo vamos a terminar" y si, para que mentir algo que fue cierto, si llegué a ver como me cagaste, cojuda.

Cuando alguien cae perdidamente atraído hacia otra persona es como si tuviera unas vendas en los ojos poco a poco se van gastando y rompiendo hasta que finalmente llegan a romperse y nos dejan ver la realidad. Lastimosamente la velocidad con la que abrimos los ojos depende de cada persona y de lo fuerte que ha sido el asunto y claro, mientras más inexperta (como yo) en el asunto, más demora en afrontarlo. Pero mientras uno no puedes ver nada por estar cegado, generalmente los que si se dan cuenta de las cosas son las personas cercanas a la "pareja," los que simplemente se limitan a escuchar y observar sin decir nada -a menos que se les pidas su opinión- y con eso sacan sus conclusiones.

Curiosamente esto le pasó a uno de mis mejores amigos quien se comenzo a fijar en una chica quien aparentaba estar interesada en el hasta que comenzaron a surgir una serie de confusiones y mal entendidos por parte de ambos. Yo simplemente, como todo buen amigo le daba mis consejos y mis puntos de vista, los cuales eran que se olvide de ella, que la deje ahí y que la tipa era una... como explicarlo... "chica traviesa." Al final, cegado el muchacho, no me hizo caso y terminó mal. Yo le dije que mucha gente se lo había advertido, incluyéndome a mi y que era un idiota por no hacer caso (como si fuese fácil) y como cosas de la vida, despues de un par de meses a mi me terminó pasando exactamente lo mismo que a el, con la diferencia que terminé mucho peor, pero bueno al menos aprendí algo: hacerle caso a lo que opina la gente cercana y analizar sus conclusiones, las cuales no siempre son acertadas, pero en la mayoría de los casos tienen algo de razón.

Desde entonces, me interesa saber la opinión de mis amigos cercanos para saber que es lo que opinan al respecto y darme una mejor idea de cómo es esa persona detrás de la posible máscara.