lunes, 29 de junio de 2009

Diario de Don Nadie - Parte 2

Lima, 29 de junio del 2009 - 0:00 am.

Medianoche, debería estar durmiendo porque tengo sueño, pero a la vez mañana, o mejor dicho, hoy, es feriado, por lo que puedo aprovechar para despertarme un poco mas tarde. Igual yo no soy nadie y no hago nada, por lo que me puedo levantar a la hora que me da la gana, el día que me de la gana. Sencillamente soy uno mas del montón, quién curiosamente ha logrado conocer a una persona en particular. Una persona extraña.

Extraña debido a que me hace sentir esa sensación de que cada pocos minutos se te venga a la mente ella, quien repentinamente se ha vuelto tan importante en tu vida y no hablo de ningún deudor, ni el profesor que está a punto de desaprobarte o de tu jefe. Hablo de la persona de quién estás estúpidamente enamorado. Dios se apiade de mí.

No sé por que me gusta tanto, si yo no existo. Nadie me veía hasta que apareció y me señaló...

Comenzamos con un "miérda que buena está" a un "preséntamela" para su mejor amiga, que por motivos desconocidos de la vida es una muy buena amiga tuya, también. Más adelante -y si todo va bien- sale el primer y tímido "¿Qué planes para el fin? Podríamos hacer algo..." Evidentemente después de esta pregunta, tu amiga pasó de ser un personaje principal de la historia a rellenar el fondo.

Después de este filtro, todo se va convirtiendo en un sueño lleno de dudas, que va ampliándose al ir descubriendo el mundo que rodea a ésta "afortunada" chica, un nuevo mundo para mí, igual que para mi sobrina de 3 añitos, con diferencia que en mi mundo no hay ni Lumpys, ni Winnie Poohs, ni Barneys, ni ninguno de esos muñecos homosexuales, aunque Lumpy es muy lindo. El sueño, poco a poco, se va volviendo una pesadilla, de las mas negras y oscuras, que luego de despertarte tienes miedo de volverte a dormir ya que puedes continuar soñando. Y efectivamente continúa, pero extrañamente este repulsivo sueño se va transformando en algo bonito, hasta que tarde o temprano aparece el primer y -de nuevo- tímido "Te quiero..."

Miérda, me estoy enamorando.

Siento esa sensación de, al estar echado en mi cama con una sonrisa de imbécil pensando en lo que hicimos anoche -con buenas interpretaciones- para que a las dos horas esté mirando desesperadamente el celular con señales de respuesta al mensaje que le acabo de enviar, inclusive llevo mi celular al baño, junto a la revista Somos obvio. La extraño de una manera descomunal para que cuando llega el momento de verse después de 4 días ridículamente largos vuele el tiempo cuando estan juntos y quién sabe, haya una peleita por ahí y caliente las cosas.

A final de cuentas, todos somos medio masoquistas, ¿o no? Esos pequeños pleititos únen mas y hacen pensar mas en la otra persona, buscando una reconciliación, que son muy bonitas y que terminan en cosas chéveres como promesas y cursilerías. Después hay miedo, confusión al sentir o al querer decir "esa" frase. El temor a decirlo y no recibir respuesta. Miedo a perder. Luego la confianza supera el miedo y sale la frase, instantánea o eventualmente recibes una respuesta -o un "yo no"- y comenzó el infierno.